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Con este pequeño manual, vamos a tratar
de aclarar las primeras dudas que nos surgen al adentrarnos en el mundo
marino. Sin meternos demasiado en materia, pero siempre recomendando lo
mejor para iniciarse y tener éxito en el intento.
Así que de momento descartaremos los nanos de menos de 60 litros (que
son perfectamente llevaderos) y los acuarios de más de 500 litros (que
ya suponen un desembolso bastante importante).
Básicamente nos centraremos en acuarios de arrecife.
Material necesario
Urna:
La forma,cuanto más cúbica, más estética suele quedar. En acuarios
rectangulares tened en cuenta siempre la anchura y altura, cuanto mayor
sean mejor, siendo los acuarios con un fondo de 60/70 cm ideales y una
altura no inferior a 50/60 cm, pasando a 10 cm más, en caso de montar
un DSB (capa de arena de más de 10 cm.) dentro.
A la pregunta de si vale el típico acuario de 60x30x30, pues si nos
sirve, pero lo desaconsejamos por la dificultad de ubicar invertebrados
y roca, por la escasa altura, poco fondo y por el bulto que supone
meter dentro una bomba de circulación.


Sump:
Un sump es una urna, situada (normalmente) debajo de la principal, con
divisiones internas, fabricada en cristal o metacrilato, siendo el
metacrilato ideal para futuras modificaciones.
En esta 2ª urna, situaremos calentadores, bombas de retorno, DSB
externo, refugios de algas, skimmers, resinas, o carbón en caso
necesario, etc…. Vaya un cuarto de los trastos, que según nuestro
parecer es completamente indispensable para el buen funcionamiento de
todo acuario de arrecife.
El volumen de esta 2ª urna debería ser, cuanto más grande mejor, así
que si llegamos al mismo volumen que la urna principal perfecto y si la
superamos tanto mejor.
Con el sump aumentaremos, de una forma importante el volumen total de
nuestro sistema, ganaremos estabilidad en el nivel del agua de la urna
principal, ya que la evaporación solo afectará al nivel del sump, la
filtración biológica de nuestro acuario será gratamente multiplicada y
como no, ganaremos en estética de la urna principal al dejarla casi
vacía de trastos.
Con una iluminación adecuada (6500 ºK) mandaremos a la mayor parte de
algas al sump. Estas siempre crecerán donde mayor facilidad de
reproducción encuentren y como el agua del sistema es la misma, siempre
se irán donde encuentren una luz más apropiada para su fotosíntesis.
Así que caña a los Sumps iluminados, 0,5 w/l, 1 w/l, sin miedo, cuanta
más alga en el sump mejor, esta ayudará a consumir NO3 y PO4.
Aquí ya dejamos en vuestras manos la elección del modelo más adecuado o
en cuanto a compartimentos, pudiendo pasar de un modelo bien simple.

A unos bien complicados y apretados
Incluso auténticos laberintos
Una vieja pantalla, algo modificada, nos puede ir muy bien para iluminar refugios pequeños.
También hay mini pantallas, para mini sumps
Para comunicar la urna principal con el sump, usaremos un rebosadero.
Dicho rebosadero, situado en la urna principal, será el encargado de
recoger el agua, cuando esta alcance cierto nivel y mandarla al sump a
través de un tubo (flexible o rígido y normalmente de PVC)
El retorno del sump a la urna principal lo haremos con una bomba, en la
que tendremos que tener muy en cuenta la altura, que esta debe
levantar, para llegar a la urna principal con cierto caudal.
Diseños de rebosaderos hay centenares, desde los externos y colgados,
hasta las perforaciones en la base o laterales del acuario principal.
En este caso os dejamos unas fotos de un rebosadero interno, que usa el
sistema Durso para recoger el agua y mandarla silenciosamente al sump.
Y aquí uno con perforación trasera en el cristal.
Una más a la espera de recibir el peine

Skimmer:
Indispensable, ya sea para 60 litros, para 200 o para 5000 litros.
Hay miles de marcas, modelos y tipos, os recomendamos que por
fiabilidad y por seguridad os decantéis por uno interno situado dentro
del sump.
Para elegir bien, seguid las instrucciones del fabricante y reducirlas
a la mitad, es decir que si el fabricante lo recomienda para 400 litros
nos será ideal para unos 200 litros.
Por nuestra parte descartamos los de mochila y los que van con
aireadores, mejor una bomba interna en el cuerpo del skimmer y si tiene
una segunda bomba de recirculación interna tanto mejor.
Recordad que cuanto más tiempo estén en contacto las burbujas con el
agua, mayor será la efectividad del skimmer, por tanto a mayor
inyección de aire mejor eskimado, a mayor diámetro del skimmer mejor
eskimado, a mayor llongitud del skimmer mejor eskimado, si la bomba
inyecta el agua por arriba y el aire por abajo mejor eskimado, si hay
bomba de recirculación mejor eskimado, ………
Calentador:
Aprox. 1w/l
Refrigerador:
Indispensable, pensad en mantener la temperatura más o menos constante
durante todo el año a unos 26 grados, evitando así recesiones en
nuestros corales. Que uno se pasa todo el invierno cuidándolos y un
verano caluroso lo manda todo al garete.
Aquí ya dejamos en vuestra mano o bolsillo, modelo, tamaño, marca o
tipo, pasando desde los de construcción casera y ventiladores, a los
que van con cargas de gas refrigerante. Tened en cuenta la temperatura
máxima que alcanzará en verano y haced las cuentas para ver cuántos
grados hay que bajar.
Refrigerador con carga de gas
Sustrato:
Preferiblemente de origen calcáreo, para mantener carbonatos y pH adecuados.
Podemos montar un SSB (> 4 cm), un DSB (> 10 cm), una fina capa de 1 cm, o simplemente dejarlo sin arena.
Procurad que sea de grano fino (1 mm), pero sin llegar al sugar size,
una bomba mal encarada, un gobio o una pelea de ocellaris, levantará
mucho el sustrato y enturbiará el agua.
Siempre debe enjuagarse bien antes de introducirla.
Un SSB es una cama de arena de unos 4/6 cm, que con el tiempo se
poblará de infauna y a parte de ayudar en la nitrificación, servirá de
alimento a peces y corales.
Un DSB es una cama de arena profunda, VIVA, entre 10 y 15 cm. Su
función principal, aparte de albergar infinidad de fauna/infauna es la
de nitrificar y desnitrifcar. Lo mejor que podemos hacer es dejar un
hueco en el Sump para albergarlo (este tema es bastante extenso, cuando
podamos haremos un articulo específico del DSB)




Circulación:
Deberemos situar 2 bombas de circulación enfrentadas, o más, sumando un
total aproximado de unas 30/40 veces el volumen del acuario (100 litros
– 3000/4000 litros/h) prestando atención a situarlas de tal forma que
no queden zonas muertas donde se acumulen detritus, sobretodo detrás de
la roca.
Encontramos en el mercado 3 tipos de bomba dependiendo del flujo que sueltan de agua.
Laminar, Surgente y Turbulento.
La laminar es la típica soltada por las bombas de subida, retorno, es
decir las tradicionales, un chorro de agua directo y constante.
La surgente es aquella que genera un flujo de acceso en una dirección y
uno de retorno en otro, es poco usual, muy apropiada para acuarios
grandes.
Y luego tenemos el turbulento, que es la que generan las mayoria
bombas, como las tipo Koralia, Tunze, etc… , éstas no generan flujos
violentos y mueven gran cantidad de agua. Algunas permiten generar
turbulencias aleatorias desde un controlador externo. Es la más usada
en acuarofilia marina.
Algunos modelos de bombas que podemos encontrar en el mercado.



Iluminación:
Este factor también es algo complejo. Pero para resumirlo lo dejaremos
en que deberemos usar tubos T5 o HQI, descartando PL y T8 (para la urna
principal). Si el acuario supera los 60 cm de columna de agua pasaremos
directamente a los HQI.
La cantidad de W/l nos la indicará el tipo de arrecife que queramos
recrear, siendo los SPS (acróporas, seriatoporas, montiporas,
styloporas, etc…..) los que mayor cantidad de luz precisan, los corales
blandos no precisan tanta luz y los no fotosintéticos se conforman con
una tenue luz, suficiente para recrearnos mirándolos.
Por norma general se suele empezar por 1w/l (del volumen de la urna
principal), pero no os obsesionéis mucho con eso, ya que deberíamos
medir la luz en lúmens no en w, y no es lo mismo 1w/l encima de una
acrópora a 10 cm de un HQI, que a 30 cm de la misma pieza, así que no
hagais mucho caso a las reglas de 1w/l o X lm/l, lo importante es tener
un punto de salida y ubicar bien las piezas.
Los ºK a usar (para la urna principal) siempre de 10.000 ºK para
arriba, ya que visualmente el acuario gana mucho y estos son los ºK que
suelen recibir en su medio, a mayores profundidades mayores ºK.
Podremos encontrar T5 y HQI de 10.000ºK, 12.000 ºK, 14.000 ºK, 20.000
ºK y 22.000 ºK, siendo el primero muy blanco y el último muy azul. Se
pueden hacer combinaciones de varios o incluso mezclar HQI de 10.000 ºK
con T5 actínicos, aquí ya entra la estética y la evolución que vayamos
viendo de nuestros habitantes.
Aquí unas pantallas de T5
Una pantalla HQI (izquierda) y una T5 (derecha)
HQI de empotrar (con leds azules azules al fondo)
Roca:
La roca es una de las partes más importantes de nuestro acuario.
Preferiblemente buscaremos roca de calidad, muy porosa y de bajo peso y
calcularemos aproximadamente un 15% del volumen del acuario principal
(100 litros - 15 kilos)
En tiendas podemos encontrar roca Cubana, de Indonesia, de Fiji y otras
calidades o procedencias dependiendo de dónde la compremos. Os
recomendamos las de Fiji por menor peso y mayor porosidad.
El precio ronda ya los 20€/kilo.
En sistemas muy grandes podemos optar por mezclarla (al 50% aprox.) con
roca base, que no deja de ser roca muerta, arrecifes de coral muertos,
completamente blanca y que con el tiempo se acabará repoblando (esta
suele salir sobre los 6-8 €/Kg). Un abuso de esta roca, puede alagar
mucho el proceso de maduración de nuestro acuario.
Procurad que la roca sea lo más roja posible, síntoma inequívoco de que
está muy curada y que no ha sufrido mucho en el proceso de importación.
En este caso roca viva de Fiji
Test:
Imprescindible el de NO2 para controlar el fin del ciclado y una vez acabado el ciclado, los de Calcio, Magnesio, Kh y Ph.
Para más adelante NO3 y PO4, que sean capaces de medir escalas muy
bajas, es decir capaz de detectar 1 o 2 ppm de NO3 y 0,01 de PO4.
Otro elemento indispensable, que quizás podría ir ubicado dentro de los
apartados de análisis, es el que usamos para medir la salinidad del
agua.
En el mercado encontraremos normalmente, el densímetro y el refractómetro.
El densímetro lo podemos encontrar de cristal tipo termómetro o bien en forma de recipiente, con una aguja interna.
Los de cristal son flotantes, por lo que deberemos alejarlos de
corrientes para una correcta lectura y mirar justo por debajo del nivel
del agua. Se rompen con facilidad y puede moverse el papel interno
dónde va escrita la tabla de mediciones.
Los tipo recipiente con aguja, los podemos usar fuera del acuario,
fácil lectura, pero hay que vigilar que no quede aire debajo de la
aguja.
En este caso un densímetro de cristal
Para usar el refractómetro, nos bastará con poner una sola gota en la punta y mirar a través del visor la lectura.
Es aconsejable calibrarlos en cada medición, fácil de utilizar y con
una sola gota de agua salada tendremos suficiente, máxima precisión.

Os aconsejamos utilizar un refractómetro desde el principio, ya que
invariablemente todos terminamos por adquirir uno. Ahorremos comprando
bien.
Valores del agua, aditivos, cambios de agua:
Unos valores buenos son. Ca por encima de 400, Mg rondando los 1350, Kh entre 8 y 10 y Ph 7,9 y 8,2.
Los cambios de agua deben ser los más regulares posibles, no es preciso
hacerlos cada semana, ni cada 15 días, pueden ser tranquilamente cada
mes si usamos agua de mar y podemos cambiar agua sin miedo, un 50% o
60%. Si vamos a usar sales comerciales lo suyo son cambios pequeños y
frecuentes.
Siempre hay que controlar que los valores sean estables y compensar los
consumos de carbonatos, Ca y Mg con aditivos, para mantenerlos en su
nivel y para que, con los cambios de agua no produzcan bajadas/subidas
importantes.
De cara a los elementos traza como el manganeso, estroncio, iodo,
hierro, etc… hay que aditar en su justa medida o justo por debajo, ya
que la mayoría son difícilmente medibles, con lo que más vale quedarse
corto que pasarse.
Siempre rellenar el agua evaporada con agua de osmosis, ya que las sales no se evaporan.
El agua para preparar el agua salada debe ser de osmosis, libre de
metales, cloros y cualquier sal. La sal comercial ya se encarga de
poner el Kh en su sitio.
Revisar siempre los valores del agua preparada, ya que, de un paquete
de sal a otra, siendo de la misma marca, los valores pueden ser muy
dispares.
Usar los aditivos con cabeza, así no haremos sufrir el equilibrio
iónico, lo que a la larga produciría precipitaciones indeseables.
Para facilitarnos el trabajo y automatizarlo podemos usar unas bombas dosificadoras (peristálticas).
Bueno con todo esto ya podemos armar nuestro primer acuario marino,
pero recordad que esto es solo una breve introducción, para resolver
las típicas preguntas del que se inicia y las que todos nos hemos
formulado.
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